
Durante este mes tan especial, una vecina del barrio llevó adelante un emotivo gesto de fe y unión comunitaria con la puesta en valor de una grutita dedicada a la Virgen del Valle, que acompaña y custodia a las familias de ambas comunidades.

En la previa de la
Navidad y la Nochebuena, la imagen de la Virgen del Valle visitó distintos hogares, llevando bendiciones y un mensaje de esperanza. En este encuentro también estuvieron presentes la Virgen de la Gruta y la Virgen de Urkupiña, compartiendo un momento de profundo significado espiritual.




